algo...
Hay algo que no les he dicho, algo que no describí. Hay una chica viviendo con él, una chica que en ese momento lo está mirando a través de la puerta. Él cuando se percata de su presencia la mira y sonríe con la sinceridad de un niño.
–Te eche de menos ¿sabes?
Ella se sienta junto a él en la cama y lo toma del brazo.
–En que piensas mi Mau.
Sonríe.
–Hoy después de leerle a Ely me di cuenta que lo mejor que pude hacer fue poner tu nombre en la historia que escribí, ese fue el final feliz definitivamente.
–Siempre dices cosas que no puedo contestarte Mau.
–Gracias Mariana, gracias por estar aquí con migo.
Ella lo abraza y le besa la mejilla.
–Hablando de tus historias, eso que veo en el ordenador ¿será la otra por fin?
–No se sabe. Sonríe pícaramente y se abalanza sobre ella. –Que hacías mirando el ordenador y mi historia.
Ríen los dos, ríen como los dos personajes que conocemos. Me dejaría decir que al fin ellos saltaron. Pero eso no lo sabremos hasta que sea el mismo el que no lo diga.
–Te eche de menos ¿sabes?
Ella se sienta junto a él en la cama y lo toma del brazo.
–En que piensas mi Mau.
Sonríe.
–Hoy después de leerle a Ely me di cuenta que lo mejor que pude hacer fue poner tu nombre en la historia que escribí, ese fue el final feliz definitivamente.
–Siempre dices cosas que no puedo contestarte Mau.
–Gracias Mariana, gracias por estar aquí con migo.
Ella lo abraza y le besa la mejilla.
–Hablando de tus historias, eso que veo en el ordenador ¿será la otra por fin?
–No se sabe. Sonríe pícaramente y se abalanza sobre ella. –Que hacías mirando el ordenador y mi historia.
Ríen los dos, ríen como los dos personajes que conocemos. Me dejaría decir que al fin ellos saltaron. Pero eso no lo sabremos hasta que sea el mismo el que no lo diga.
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