Al otro lado de la hoja


Hoy las letras son blancas en el papel, hoy los sueños no se adonde se fueron, a donde se me fugaron o donde fueron a dar. Quizá fue porque mi mundo se movió, quizá fue el de ella, o quizá ambos estamos ausentes rondando nuestras soledades sordas y testarudas.

Hoy…hoy debía estar camino hacia ella, disparando a las sombras que tapan nuestro sol, las sombras que nos tapan a veces, y aun así aquí estoy en la habitación donde nos vimos tantas otras, un maldito cementerio de recuerdos taciturnos y frívolos. Estaría surcando el cielo como un súper héroe (súper villano) corriendo tras mi historia de papel, corriendo hacia mi corazón, mi poesía e imaginación. Corriendo a sus brazos. Pero aquí estoy, un saco de huesos viejo que se deja matar día con día por su orgullo, su testarudez y su falta de confianza en las personas. Por no creer en su palabra, la de ella y sus sueños.

Hoy por hoy, agradezco a todas las personas que han ingresado en mi vida, algunas se han quedado en mi corazón, otras me he quedado en sus ojos negros, castaños o claros, a todas esas personas les debo mis historias, mis rincones secretos, mis pensamientos y mis muchas aventuras que he vivido a su lado, solo para revivir-me y derretirme más de una vez, queriendo ser aire y entrar en sus vidas. Gracias desde el hola más pequeño, al te quiero más grande que me han dado.
He marcado el final e inicio de un nuevo viaje, un viaje que estoy dispuesto a tomar y en el cual no voy a arrastrar a nadie. No voy a buscar pretexto mal sanos para llevarte conmigo, porque empieza la telaraña de mi realidad, quizá de felicidad o quizá es hora de que tome ese planeador del alma que casi nadie se atreve a llevar. Hoy voy a matar todas las mentiras que he llevado tatuadas en mi espalda, me desharé de ellas y me sonreiré en el espejo cada vez que me vea, porque la historia que entretejía con papel y carbón se ha mojado tal como la última que tuve, con la gran diferencia, que esta vez fui yo el que partió.

Citando un poco diferente algo que escribí yo “a dónde vas me preguntó, yo dije, hacia adelante, hacia donde tú ya no estés, hacia donde nadie conozca de ese tu y yo”
No porque me odie o te odie, sino porque es hora que deje de vender a las personas sueños al dos por uno, porque es hora que comience a aceptar que no existe esa historia de papel que venía dando. Ya no me hace soñar cuando pienso en ello. Ya no me destruiré más, ni a ti ni a mí, ni a nadie que quiera entrar en ellas. De ahora en adelante el único que se destruirá seré yo cuando sea necesario.
Al fiel amor, a los fieles labios, a los ojos que me leyeron y que me miraron, que por más raro que fuera el amor, nos amamos como dos locos, con promesas, con distancias, con edades y con sueños. A la mujer y a su corazón partido.

Quizá el tiempo en su cruel paso nos haga cruzarnos en nuestros caminos, yo estaré listo para ese momento, esperando que la situación sea distinta para poderte hacer surcar junto a mi distancias y fronteras, sobre ti y sobre mí.
Por eso mismo hoy más que nunca les digo gracias, porque aunque algunas veces vieron de mí un mar de falsedad aun así  pueden sonreír al pensar mi nombre. Gracias a todos y todas, por haber sido parte de esta historia, mi historia. La cual ha cerrado un capitulo.



Mauricio Chinchilla

Comentarios

Entradas populares